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El ICC-USAL a través de su Director Dr. Pablo Nrvaja les hace llegar el presente mensaje, que se adjunta, para las familias de la comunidad en su tarea educadora en estos días de receso escolar por razones de público conocimiento.
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Atte. Lic. José María Tomé
Director Licenciatura Educación Especial
USAL
Buenos Aires, 3 de julio de 2009.
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Somos un grupo de educadores de la Universidad del Salvador, ante la suspensión de las clases por la emergencia sanitaria nos preguntábamos qué le podíamos sugerir a los padres para que este tiempo fuera un tiempo de crecimiento y de provecho más que de conflicto.
Pensamos que era importante acercarles herramientas para transformar el riesgo de una pérdida de tiempo y de potenciales conflictos, en una oportunidad que fortalezca la relación con sus hijos.
Nos encontramos, así, ante un desafío semejante al de las vacaciones prolongadas, sin tener las condiciones de organización que sí tenemos para ese tiempo. Por eso, les hacemos llegar algunas reflexiones sin ninguna pretensión más que ayudarlos a orientar la relación con sus hijos más allá de las actuales circunstancias.
Situaciones como las que ahora se plantean ponen en evidencia una serie de problemas que reconocen su presencia, latente o manifiesta, desde mucho antes del surgimiento de este detonante que seguirá estando cuando los chicos vuelvan a la escuela. Si las enfrentamos con el esfuerzo adicional que requieren, tenemos la oportunidad de salir fortalecidos de esta instancia como personas, familia y sociedad, tornando su negatividad en un espacio positivo de encuentro y descubrimiento mutuo.
Quisiéramos, en primera instancia, marcar la importancia de proponernos que, el tiempo que se presenta para compartir, sea un tiempo de calidad, que convivir no sea compartir sólo un espacio sino un verdadero tiempo en común. En todas las edades los chicos necesitan de los adultos. Y a cada edad de los hijos corresponde una forma diferente de ser adulto. Pero el adulto debe seguir estando presente. En este entendimiento nos parece oportuno resaltar algunos principios para tener en cuenta y poner en práctica en la relación con sus hijos, que consideramos valiosos en la relación con ellos.
Consideren que la actitud que Uds. tengan hacia el saber y la cultura será, muy posiblemente, la que imiten sus hijos. El interés por la lectura, el cine, el teatro, la música, el conocimiento en general, que manifiesten, será un componente esencial de la motivación de sus hijos hacia ellos. Por esta razón es importante compartir un tiempo para entrar en contacto con libros, revistas, periódicos, películas, etc.
Tengan en cuenta que la búsqueda de conocimiento es tan importante como el alcanzarlo. El conocimiento no es algo rígido, sino que descansa sobre un proceso que es básicamente dialógico. Hablar sobre un determinado fenómeno, buscar diferentes fuentes y perspectivas, cuestionar tanto una perspectiva como la imagen del mundo que nos presenta, son actividades muy importantes para alcanzar un conocimiento profundo. Esta actitud es importante puesto que la comprensión que se genera al proceder de esta manera hace que lo que se aprende sea más resistente al olvido. El conocimiento como producto, cambia con el avance vertiginoso de la ciencia, pero los métodos de construcción y de búsqueda, y el saber qué hacer cuando se lo posee es un aprendizaje duradero que le va a servir para toda la vida.
También la valoración del diálogo será la que tengan sus hijos. Dar lugar a que los chicos cuenten sus experiencias, sus lecturas, sus actividades del día en la casa, con sus hermanos y familiares directos es una oportunidad que tiene provecho desde el desarrollo de sus capacidades de comunicación como para el conocimiento mutuo hasta la generación de una perspectiva hacia el mundo, todo dependiendo de las edades de cada uno. (Pueden preguntarle a sus hijos qué extrañan de la escuela, qué les gustaría contarle de lo que hacen allí, de qué tema le gustaría ver una película, recuperar tradiciones y cuentos, armar una historia y publicarla de alguna manera –diario, fotos-blogs- etc.).
Las pautas de organización cotidianas, se verán alteradas. Por lo tanto, es posible generar “otras” pautas, como las de autoorganización y aprovechamiento del tiempo, ante la ausencia de la regulación y ordenamiento que hace la escuela (poner el despertador, tener calendario en la pieza, establecer alguna actividad para la tarde, que se retome durante la cena, valorar la organización de los juguetes, etc.)
Muchas veces sus hijos no sabrán qué hacer, dirán “estoy aburrido”, “quiero salir”, “quiero encontrarme con mis amigos”. El cuidado en estos tiempos, lo pondrán en la situación de no a acceder, pero también de permitir a sus hijos y permitirse a usted, enriquecer la vida interior de toda la familia.
De la misma manera que proponemos estas reflexiones quedamos a disposición de la comunidad como una manera concreta de asistir a los padres en su importante responsabilidad educadora.
Para cualquier consulta gratuita, puede contactarse con nosotros al TE: 4592-0883.
Pensamos que era importante acercarles herramientas para transformar el riesgo de una pérdida de tiempo y de potenciales conflictos, en una oportunidad que fortalezca la relación con sus hijos.
Nos encontramos, así, ante un desafío semejante al de las vacaciones prolongadas, sin tener las condiciones de organización que sí tenemos para ese tiempo. Por eso, les hacemos llegar algunas reflexiones sin ninguna pretensión más que ayudarlos a orientar la relación con sus hijos más allá de las actuales circunstancias.
Situaciones como las que ahora se plantean ponen en evidencia una serie de problemas que reconocen su presencia, latente o manifiesta, desde mucho antes del surgimiento de este detonante que seguirá estando cuando los chicos vuelvan a la escuela. Si las enfrentamos con el esfuerzo adicional que requieren, tenemos la oportunidad de salir fortalecidos de esta instancia como personas, familia y sociedad, tornando su negatividad en un espacio positivo de encuentro y descubrimiento mutuo.
Quisiéramos, en primera instancia, marcar la importancia de proponernos que, el tiempo que se presenta para compartir, sea un tiempo de calidad, que convivir no sea compartir sólo un espacio sino un verdadero tiempo en común. En todas las edades los chicos necesitan de los adultos. Y a cada edad de los hijos corresponde una forma diferente de ser adulto. Pero el adulto debe seguir estando presente. En este entendimiento nos parece oportuno resaltar algunos principios para tener en cuenta y poner en práctica en la relación con sus hijos, que consideramos valiosos en la relación con ellos.
Consideren que la actitud que Uds. tengan hacia el saber y la cultura será, muy posiblemente, la que imiten sus hijos. El interés por la lectura, el cine, el teatro, la música, el conocimiento en general, que manifiesten, será un componente esencial de la motivación de sus hijos hacia ellos. Por esta razón es importante compartir un tiempo para entrar en contacto con libros, revistas, periódicos, películas, etc.
Tengan en cuenta que la búsqueda de conocimiento es tan importante como el alcanzarlo. El conocimiento no es algo rígido, sino que descansa sobre un proceso que es básicamente dialógico. Hablar sobre un determinado fenómeno, buscar diferentes fuentes y perspectivas, cuestionar tanto una perspectiva como la imagen del mundo que nos presenta, son actividades muy importantes para alcanzar un conocimiento profundo. Esta actitud es importante puesto que la comprensión que se genera al proceder de esta manera hace que lo que se aprende sea más resistente al olvido. El conocimiento como producto, cambia con el avance vertiginoso de la ciencia, pero los métodos de construcción y de búsqueda, y el saber qué hacer cuando se lo posee es un aprendizaje duradero que le va a servir para toda la vida.
También la valoración del diálogo será la que tengan sus hijos. Dar lugar a que los chicos cuenten sus experiencias, sus lecturas, sus actividades del día en la casa, con sus hermanos y familiares directos es una oportunidad que tiene provecho desde el desarrollo de sus capacidades de comunicación como para el conocimiento mutuo hasta la generación de una perspectiva hacia el mundo, todo dependiendo de las edades de cada uno. (Pueden preguntarle a sus hijos qué extrañan de la escuela, qué les gustaría contarle de lo que hacen allí, de qué tema le gustaría ver una película, recuperar tradiciones y cuentos, armar una historia y publicarla de alguna manera –diario, fotos-blogs- etc.).
Las pautas de organización cotidianas, se verán alteradas. Por lo tanto, es posible generar “otras” pautas, como las de autoorganización y aprovechamiento del tiempo, ante la ausencia de la regulación y ordenamiento que hace la escuela (poner el despertador, tener calendario en la pieza, establecer alguna actividad para la tarde, que se retome durante la cena, valorar la organización de los juguetes, etc.)
Muchas veces sus hijos no sabrán qué hacer, dirán “estoy aburrido”, “quiero salir”, “quiero encontrarme con mis amigos”. El cuidado en estos tiempos, lo pondrán en la situación de no a acceder, pero también de permitir a sus hijos y permitirse a usted, enriquecer la vida interior de toda la familia.
De la misma manera que proponemos estas reflexiones quedamos a disposición de la comunidad como una manera concreta de asistir a los padres en su importante responsabilidad educadora.
Para cualquier consulta gratuita, puede contactarse con nosotros al TE: 4592-0883.
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Dr. Pablo Narvaja
Dr. Pablo Narvaja















