21 diciembre 2009
13 diciembre 2009
REPARTIR CON EL QUE NO TIENE
Aquí van los textos de la semana para interiorizar la Palabra. Que además de llenarnos de alegría, la Palabra nos regale serenidad y paz. Un abrazo amigo.
El Bautista no les propone ritos religiosos ni tampoco normas ni preceptos. No se trata propiamente de hacer cosas ni de asumir deberes, sino de ser de otra manera, vivir de forma más humana, desplegar algo que está ya en nuestro corazón: el deseo de una vida más justa, digna y fraterna.
Lo más decisivo y realista es abrir nuestro corazón a Dios mirando atentamente a las necesidades de los que sufren. El Bautista sabe resumirles su respuesta con una fórmula genial por su simplicidad y verdad:«El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida,haga lo mismo». Así de simple y claro.
¿Qué podemos decir ante estas palabras quienes vivimos en un mundo donde más de un tercio de la humanidad vive en la miseria luchando cada día por sobrevivir, mientras nosotros seguimos llenando nuestros armarios con toda clase de túnicas y tenemos nuestros frigoríficos repletos de comida?
Y ¿qué podemos decir los cristianos ante esta llamada tan sencilla y tan humana? ¿No hemos de empezar a abrir los ojos de nuestro corazón para tomar conciencia más viva de esa insensibilidad y esclavitud que nos mantiene sometidos a un bienestar que nos impide ser más humanos?
Mientras nosotros seguimos preocupados, y con razón, de muchos aspectos del momento actual del cristianismo, no nos damos cuenta de que vivimos "cautivos de una religión burguesa". El cristianismo, tal como nosotros lo vivimos, no parece tener fuerza para transformar la sociedad del bienestar. Al contrario, es ésta la que está desvirtuando lo mejor de la religión de Jesús, vaciando nuestro seguimiento a Cristo de valores tan genuinos como la solidaridad, la defensa de los pobres, la compasión y la justicia.
Por eso, hemos valorar y agradecer mucho más el esfuerzo de tantas personas que se rebelan contra este "cautiverio", comprometiéndose en gestos concretos de solidaridad y cultivando un estilo de vida más sencillo, austero y humano.
José Antonio Pagola
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
05 diciembre 2009
NOMBRAMIENTO DEL HNO. VISITADOR PERIODO 2010-2013
El Hno. Santiago es Licenciado en Humanidades y en la actualidad se desempeña como Director del Noviciado de Villa Warcalde, Ciudad de Córdoba.
02 diciembre 2009
EX ALUMNO LASALLANO GANA PREMIO NOBEL
El premio Nobel de Física 2009 ha sido ganado por un ex alumno del St. Joseph’s College de Hong Kong: el Profesor Charles K. Kao conocido como el “Padre de la fibra óptica”.
El trabajo de Kao fue la base para la producción de la primera fibra "ultrapura" , creando el escenario para la sociedad de la comunicación de nuestros días.
"Estas fibras ópticas facilitan la comunicación por banda ancha, como internet", dijo el comité que otorga el Nobel en un comunicado. "Texto, música, imágenes y video pueden enviarse por todo el mundo en un instante", agregó.
"Esto es muy, muy inesperado", dijo Kao en un comunicado emitido por la Universidad China de Hong Kong, donde fue vicecanciller entre 1987 y 1996 antes de retirarse.
"Las fibras ópticas han cambiado el mundo de la información en estos últimos 40 años. Ciertamente es gracias a las redes de fibras ópticas que las noticias pueden viajar tan rápido", añadió.
29 noviembre 2009
TEXTOS: "ESTEN SIEMPRE DESPIERTOS"
Queridos amigos:
También las exhortaciones de esos discursos representan, en buena parte, las exhortaciones que se hacían unos a otros aquellos cristianos recordando el mensaje de Jesús. Esa llamada a vivir despiertos cuidando la oración y la confianza son un rasgo original y característico de su Evangelio y de su oración.
Por eso, las palabras que escuchamos hoy, después de muchos siglos, no están dirigidas a otros destinatarios. Son llamadas que hemos de escuchar los que vivimos ahora en la Iglesia de Jesús en medio de las dificultades e incertidumbres de estos tiempos.
La Iglesia actual marcha a veces como una anciana "encorvada" por el peso de los siglos, las luchas y trabajos del pasado. "Con la cabeza baja", consciente de sus errores y pecados, sin poder mostrar con orgullo la gloria y el poder de otros tiempos.
Es el momento de escuchar la llamada que Jesús nos hace a todos.
«Levántense» , anímense unos a otros. «Alcen la cabeza» con confianza. No miren al futuro solo desde sus cálculos y previsiones. « Se acerca su liberación». Un día ya no vivirán encorvados, oprimidos, ni tentados por el desaliento. Jesucristo es su Liberador.
Pero hay maneras de vivir que impiden a muchos caminar con la cabeza levantada confiando en esa liberación definitiva. Por eso, «Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos». No se acostumbren a vivir con un corazón insensible y endurecido, buscando llenar su vida de bienestar y de placer, de espaldas al Padre del Cielo y a sus hijos que sufren en la tierra. Ese estilo de vida les hará cada vez menos humanos.
«Estén siempre despiertos». Despierten la fe en sus comunidades. Estén más atentos a mi Evangelio. Cuiden mejor mi presencia en medio de ustedes. No sean comunidades dormidas. Vivan «pidiendo fuerza». ¿Cómo seguiremos los pasos de Jesús si el Padre no nos sostiene? ¿Cómo podremos « mantenernos en pie ante el Hijo del Hombre»?
José Antonio Pagola
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
Contribuye a despertar la fe de tu Iglesia. Pásalo.
25 noviembre 2009
CARTA DEL HERMANO SUPERIOR GENERAL DE LOS HERMANOS DE LA SALLE
Estimado Hno. Carlos Albornoz
Visitador del Distrito Argentina – Paraguay:
Con alegría recordamos nuestra visita al Distrito de Argentina - Paraguay. Muchas gracias por los momentos de encuentro y fraternidad que nos hicieron vivir en las Comunidades Educativas y Religiosas de Argentina y Paraguay. Alabamos al Señor por la experiencia de asociación para el servicio educativo de los pobres que están viviendo. En el rostro de cada niño, joven y adulto hemos identificado el valor y la actualidad de la misión educativa lasallista.
Hemos encontrado un Distrito atento y comprometido con las necesidades actuales de la misión educativa. La obra de Dios, iniciada por San Juan Bautista de La Salle y los primeros Hermanos, es una realidad viva y dinámica en Argentina y Paraguay. Nos alegramos particularmente por:
• La experiencia de asociación para el servicio educativo de los pobres vivida por el Distrito.
• El crecimiento de la experiencia de misión compartida en Paraguay.
• El proceso de preparación de la IV Asamblea Distrital de la Misión y del VI Capítulo Distrital.
• Las obras de Educación Popular en Argentina y Paraguay, con proyectos educativos innovadores y bien integrados en la vida de las comunidades locales.
• El Horizonte Formativo Distrital y las experiencias de formación conjunta de Hermanos y Seglares.
• Los procesos participativos implementados en los diversos niveles del Distrito.
• La “Comunidad Amor y Esperanza”, donde los Hermanos pueden vivir una significativa experiencia de fraternidad y espiritualidad.
• El dinamismo de la Pastoral Juvenil Distrital en sintonía con la misión educativa.
• El desarrollo del proyecto de economía de comunión.
• La búsqueda de unidad en la diversidad de las cuatro regiones.
Las transformaciones políticas, económicas, culturales y religiosas que están atravesando Argentina y Paraguay tienen repercusiones en la vida del Distrito. El mismo movimiento asociativo del Distrito vive un momento particular de su historia, donde hay necesidad de evaluar, discernir y definir nuevas perspectivas. Es importante no ceder al cansancio y mantener viva la esperanza. Por esto les exhortamos a:
• Vivir con esperanza la Asamblea de la Misión y el Capítulo Distrital para adecuar el movimiento asociativo a la nueva realidad y darle un nuevo impulso.
• Consolidar la Comunidad de Animación del Distrito. Es importante evitar sectorizaciones, trabajar las tensiones y fomentar la unidad en la diversidad.
• Implementar una política de comunicación entre la Comunidad de Animación Distrital y las Regiones, y entre las Regiones.
• Avanzar en la reflexión sobre economía de comunión con el objetivo de estructurar alternativas viables de financiación.
• Impulsar la experiencia de voluntariado del Distrito.
• Priorizar la Pastoral Vocacional en la perspectiva del 44º Capítulo General.
• Definir una política de formación de formadores para el Distrito. Es importante poder contar con equipos de formadores en las Casas de Formación y que los formadores puedan dedicar un tiempo considerable a la labor propiamente formativa.
• Fomentar una espiritualidad integradora del conjunto de la vida de Hermano o seglar asociado, de carácter existencial, bíblico, litúrgico y ministerial.
• Dar continuidad a los esfuerzos para configurar un nuevo modelo de comunidad, a partir de los valores evangélicos y de la tradición lasallista.
• Buscar formas efectivas de diálogo y reconciliación para evitar que las heridas comprometan la dinámica distrital.
• Continuar participando del proceso de revisión de la Regla del Instituto como una oportunidad de renovación de la vida de los Hermanos.
En la realidad actual que vive el Distrito Argentina - Paraguay, el Señor convoca a todos los Lasallistas para ser personas evangélicamente significativas. Esto supone, entre otras cosas, estar con los ojos abiertos y los corazones encendidos para ser como Lasallistas un signo de esperanza para los niños, jóvenes y adultos en estos tiempos difíciles.
Fraternalmente en La Salle,
PALABRAS DEL HERMANO SUPERIOR GENERAL DE LOS HERMANOS DE LA SALLE
Compartimos el texto que leyó el Hno. Superior General en el encuentro con la comunidad lasallana el 12 de octubre en San Martín, provincia de Buenos Aires.
Mirando hacia el futuro
Siempre es un signo de vida y esperanza que Hermanos y Miembros asociados en el espíritu lasallista miren hacia el futuro para juntos responder a los enormes desafíos educativos que la juventud hoy nos presenta. Nacimos para los jóvenes y son ellos los que deben mostrarnos el camino a seguir. Si somos sus maestros no debemos olvidar que es conveniente que seamos también sus discípulos y que tengamos el corazón abierto a sus enseñanzas.
Personalmente pienso que debemos dejar de lado tantos prejuicios que a veces nos muestran solamente el revés de la moneda y saber valorar los innumerables aspectos positivos de los jóvenes que tenemos en nuestras manos. Nuestro trabajo como maestros, acompañantes, guías, amigos de los jóvenes tiene un valor enorme y actual.
La misión y la espiritualidad lasallistas vividas desde distintas identidades están llamadas a cobrar fuerza para que juntos Hermanos y Asociados podamos responder desde el mundo de la educación cristiana a los desafíos del siglo XXI en nuestro servicio educativo a los pobres, y, a partir de ellos abiertos a las necesidades de todos los jóvenes.
En un mundo globalizado y en una Iglesia que ha apostado por una espiritualidad de comunión, todos los bautizados desde nuestras respectivas vocaciones debemos sentirnos llamados a unir nuestras fuerzas en la construcción del Reino y en la Misión que Dios ha puesto en nuestras manos. Hermanos y Seglares Lasallistas debemos caminar juntos para enfrentarnos a los desafíos de la misión en la Iglesia de hoy. La raíz teológica de esta verdad la encontramos expresada bellamente por San Pablo en un texto fundamental: Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre que actúa por todos y está en todos (Efesios 4,5). No cabe duda, que es más lo que nos une que lo que nos hace diferentes y que por consiguiente estamos llamados a ampliar los espacios de comunión entre nosotros.
El Bautismo es el sacramento esencial del Pueblo de Dios que constituye a cada uno, a partir de su vocación específica, en reflejo de la Trinidad. Reflejo del Padre y de la gratuidad de su amor, reflejo del Hijo, en su misión de que todos tengan vida y la tengan en abundancia (Jn 10,10), reflejo del Espíritu estableciendo lazos de amor y amistad que nos permitan enriquecer a los demás y dejarnos enriquecer por ellos.
A su vez el sacramento de la Eucaristía, que será el tema del próximo Sínodo de los Obispos, refuerza la comunión a la que todos los miembros de la Iglesia estamos llamados. Aun siendo muchos, formamos un solo cuerpo porque comemos un mismo pan (1 Cor 10, 17). Como los discípulos de Emaús nos sentimos llamados a compartir con nuestros hermanos y hermanas, en el interior de la Iglesia nuestras historias, y construir con ellos un cuerpo de amor. Luego como comunidad eclesial podemos salir en todas las direcciones y llegar a toda la gente, especialmente a los jóvenes que educamos, con el corazón en ascuas y los ojos bien abiertos.
Este diálogo de comunión enriquecido y fortalecido por la fe nos debe llevar a todos a escuchar, informarnos, encontrar y acoger personalmente, discernir, de modo que las reflexiones, los programas y las decisiones puedan ser compartidos y al mismo tiempo cada uno se sienta como alguien irrepetible, necesario, con una misión complementaria y una corresponsabilidad afectiva y efectiva. De esta manera podremos tener la capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: Un ‘don para mí’, además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente (NMI 43).
Me parece, que hay dos expresiones bíblicas que iluminan y desafían nuestro caminar juntos. Por una parte San Pablo nos dice que más allá de las diferencias, todos formamos el Cuerpo de Cristo y estamos llamados a poner en común nuestros respectivos dones para el crecimiento del mismo que es la Iglesia. Porque: “hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para no formar más que un solo cuerpo, judíos y gentiles, esclavos y libres” (1Cor 12-13).
Por otra parte, San Pedro, en una expresión recogida con fuerza por el Vaticano II, nos habla del pueblo de Dios del que todos formamos parte. Para Pedro, toda la comunidad cristiana es “raza elegida, nación santa, pueblo de su propiedad” (1 Pedro 2,9).
Realmente es más lo que nos une que lo que nos diferencia; por eso, como nos lo recordaba nuestro querido, Juan Pablo II en Christifideles Laici: “Los fieles laicos, juntamente con los sacerdotes, religiosos y religiosas, constituyen el único pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo” (CL 28).
Estamos viviendo un momento histórico que exige más que nunca el estar unidos en la Misión. Juan Pablo II añade: “Obreros de la viña son todos los miembros del pueblo de Dios: los sacerdotes, los religiosos, las religiosas, los fieles laicos, todos a la vez objeto y sujeto de la comunión de la Iglesia y de la participación en su misión de salvación. Todos y cada uno trabajamos en la única y común viña del Señor con carismas diversos y complementarios” (CL 55).
Encarar juntos los desafíos que los jóvenes especialmente los pobres, el mundo y la Iglesia nos presentan hoy supone estar atentos particularmente a las siguientes 8 prioridades en las que me parece debemos centrar nuestros esfuerzos en la misión que realizamos y en la asociación que deseamos vivir:
1. Luchar contra la pobreza: Debemos unir nuestros esfuerzos para responder con creatividad a las nuevas formas de deshumanización, a las nuevas pobrezas, a las llamadas que nos hace el mundo de los excluidos. Una presencia solidaria nos debe estimular a una creatividad fecunda en iniciativas propias y en la colaboración de iniciativas ajenas.
Debemos hacer nuestra la llamada que nuestro querido y recordado Juan Pablo II nos hacía con motivo del año de la Eucaristía: ¿Por qué, pues, no hacer de este Año de la Eucaristía un tiempo en que las comunidades diocesanas y parroquiales se comprometan especialmente a afrontar con generosidad fraterna alguna de las múltiples pobrezas de nuestro mundo? Pienso en el drama del hambre que atormenta a cientos de millones de seres humanos, en las enfermedades que flagelan a los Países en desarrollo, en la soledad de los ancianos, la desazón de los parados, el trasiego de los emigrantes. Se trata de males que, si bien en diversa medida, afectan también a las regiones más opulentas. No podemos hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la atención a los necesitados se nos reconocerá como verdaderos discípulos de Cristo (cf. Jn 13,35; Mt 25,31-46). En base a este criterio se comprobará la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas (Mane Nobiscum Domine nº 28).
En el año 2000, en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, los dirigentes de todo el mundo prometieron trabajar de forma conjunta para cumplir metas concretas que permitirán promover el desarrollo y reducir la pobreza a más tardar para el año 2015.
El primer objetivo de desarrollo del Milenio es erradicar la pobreza extrema y el hambre. Sin embargo hasta ahora, a pesar de las promesas se ha hecho muy poco. La situación actual sigue siendo trágica, aunque muchas veces no seamos conscientes de la misma. La realidad es que 800 millones de personas padecen hambre y 18.000 niños mueren cada día de hambre o debido a enfermedades provocadas por el hambre. Es decir que cada cinco segundos muere un niño. Hoy en día, 300 millones de niños padecen hambre crónica. No consumen alimentos en cantidad suficiente para tener un crecimiento saludable.
Nuestra asociación en la misión lasallista nos debe llevar a responder directamente a las necesidades de esos niños y a sensibilizar a los niños y jóvenes con más posibilidades a una respuesta solidaria.
1. Trabajar para impedir las guerras: Que se oponen al plan de Dios y crean mayores problemas. Sabemos que la guerra no es la respuesta y que debemos ser constructores de paz. Como lo expresa Vita Consacrata los religiosos, pero pienso que podemos ampliarlo a los Seglares lasallistas, en la Iglesia debemos ser testigos de un diálogo siempre posible, sobre todo allí donde el mundo de hoy está desgarrado por el odio étnico o las locuras homicidas. (Cf. VC 51). Jorge Debravo un poeta de mi país decía:
No te ofrezco la paz, hermano hombre, porque la paz no es una medalla: la paz es una tierra esclavizada y tenemos que ir a libertarla… Con arrojarnos al amor nos basta.
Las guerras del siglo veinte han sido las más mortíferas en la historia de la humanidad. Directa o indirectamente han causado, aproximadamente, 187 millones de muertes. Hoy se estima que el 80 a 90 por ciento de los afectados seriamente por ataques bélicos son civiles. Guerras de alta o baja intensidad han estado presentes a lo largo de ese siglo y desgraciadamente siguen estando presentes en nuestro recién estrenado siglo XXI. Sabemos que por desgracia tras la caída del Muro de Berlín la paz no ha prevalecido. Los empeños guerreros asumieron otros perfiles: las exclusiones nacionales, étnicas, culturales y religiosas. En Ruanda, Croacia, Bosnia, Kosovo, Armenia, Azerbaiján, Georgia y Palestina las diferencias étnicas y culturales resucitaron rencores ancestrales.
Se impone como necesidad vital para la paz y el bienestar de la humanidad, promover el diálogo intercultural e interreligioso y silenciar las confrontaciones estridentes y degradantes. De no seguirse esa perspectiva intercultural e interreligiosa corremos el peligro de promover y sacralizar la globalización de la violencia sagrada. Es necesario forjar senderos de diálogo, reconocimiento mutuo y respeto recíproco y, sobre todo, de vínculos de solidaridad y misericordia, entre las distintas religiosidades históricas. Como escribiese José Saramago con motivo de los ataques del 11 de septiembre de 2001: Siempre tendremos que morir de algo, pero ya se ha perdido la cuenta de los seres humanos muertos de las peores maneras que los humanos han sido capaces de inventar. Una de ellas, la más criminal, la más absurda, la que más ofende a la simple razón, es aquella que, desde el principio de los tiempos y de las civilizaciones, manda matar en nombre de Dios (“O fator Deus”, Folha de São Paulo, 19 de setiembre de 2001).
En muchos países no tenemos guerras pero la xenofobia y las actitudes contra los emigrantes han ido creciendo peligrosamente.
Hermanos y Seglares debemos trabajar juntos por medio de la educación cristiana en la construcción de un mundo sin fronteras, donde todos se sientan en casa; donde no haya discriminaciones ni étnicas, ni culturales, ni religiosas; donde se viva un espíritu de respeto, de diálogo y de tolerancia; donde se trabaje por la paz en la justicia; donde sepamos aceptar las diferencias; donde los niños puedan soñar en un mundo mejor.
2. Compartir una espiritualidad humanizante y cristocéntrica. El Concilio Vaticano II insistió en este tema diciendo: “Nace un nuevo humanismo, en el que el hombre queda definido principalmente por su responsabilidad hacia sus hermanos ante la historia”. Y habla de los cristianos como “creadores de una nueva humanidad”. Uno de los aspectos que más inquietan y afligen a los hombres y mujeres de hoy es la falta de humanismo. Los límites a que ha llegado la violencia y el terrorismo, el hambre y la exclusión, alcanzan niveles alarmantes. Esto hace que se sienta la necesidad de humanización como en pocas épocas de la historia. Queriendo responder a este imperativo, se multiplican las ONG y grupos que, prescindiendo de toda confesión religiosa, se sienten impulsados a responder a los problemas de personas necesitadas en las situaciones más arriesgadas. El grito desgarrador de un mundo más justo y más humano, no puede dejarnos a nosotros, cristianos y lasallistas indiferentes y debemos ser creativos en nuestras respuestas.
El Fundador nos invita, por otra parte, a conformarnos con Cristo en nuestro ministerio de educación cristiana. Se trata de una conformidad en un nivel cada vez más profundo de identificación y no simplemente la copia de un modelo exterior. Para desempeñar debidamente vuestro ministerio, no os bastaría ejercer vuestras funciones con los niños y conformaros sólo a Jesucristo en su proceder y en la conversión de las almas, si además no os pusierais en sus miras e intenciones (MR 196,3).
La conformidad con Jesús debe llevarnos a ser sacramento de Cristo para nuestros discípulos: Es Él quien quiere que vuestros discípulos os miren como a Él mismo, y que reciban vuestras instrucciones como si fuera Él mismo quien se las diera; y deben estar persuadidos de que es la verdad de Jesucristo la que habla por vuestra boca (MR 195,2). Se trata de vivir, pues, una fe profunda, condición primera de toda auténtica evangelización: ¿Poseéis vosotros tal fe que sea capaz de mover el corazón de vuestros alumnos e inspirarles el espíritu cristiano? Ése es el mayor milagro que podéis realizar y el que Dios os exige, puesto que es el fin de vuestro empleo (M 139,3).
3. Anunciar el Evangelio: Un Evangelio vivido que se convierte en Evangelio compartido teniendo en cuenta los cambios que vivimos en el mundo de hoy. Estamos llamados a evangelizar nuestra realidad siendo muy sensibles a los problemas con que hoy nos enfrentamos, entre los que podemos señalar: el secularismo y la falta de sentido, la globalización y sus efectos excluyentes, la inculturación y una nueva manera de encarnar el Evangelio, los derechos humanos, especialmente los de la mujer y los del niño.
Por eso hoy más que nunca la evangelización se revela como un imperativo esencial. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda (EN 14). Evangelizar, en el fondo, no es más que abrirnos al misterio de Dios y al misterio humano. Es descubrir a un Dios que busca al hombre de manera incondicional y gratuita y descubrir al ser humano eterno buscador, nunca satisfecho, abierto siempre a nuevas aventuras que respondan a sus insaciables aspiraciones y deseos, marcado por una profunda nostalgia ante las experiencias cotidianas de la soledad, el abandono, la alienación, el desarraigo, el aburrimiento, la masificación, la frustración, la exclusión… La carrera cada vez más veloz por nuevos descubrimientos, exploraciones espaciales, tecnología, genética, etc., nos muestran que la persona desea algo más de lo que tiene y no acaba de encontrar.
El centro de toda Evangelización es el doble mandamiento del amor: a Dios y al prójimo. Por eso toda evangelización debe traducirse fundamentalmente en pasión por Dios y pasión por la humanidad. Los milagros que Jesús realiza son signos de que el Reino de Dios se acerca, manifestación del amor compasivo del Padre, realidades liberadoras que nos permiten comprender que el Reino es promesa y realidad al mismo tiempo y que nos invitan a proseguir la acción sanadora de Cristo como una de las formas privilegiadas de toda Evangelización.
4. Defender los Derechos del niño/a: debería ser una característica de todo lasallista. Hay situaciones ante las cuales no podemos quedar indiferentes: Niños soldados o víctimas de la guerra; niños secuestrados, niños trabajadores, niños abusados, niños sin posibilidades de educación… tanto en las sociedades del Norte como en las del Sur, los niños constituyen el eslabón más frágil y vulnerable.
Entre otros, estos parecen ser los problemas más concretos de los niños:
• El trabajo infantil es un fenómeno creciente en los países del Tercer Mundo, pero que sabemos se da también en el Primer Mundo. Utilización de menores en trabajos industriales, de servicios y agrícolas en condiciones de explotación laboral y privándoles de su posible acceso a la educación.
• Los niños de la calle, en su mayoría provienen de familias numerosas, desestructuradas y normalmente a cargo de la madre, por lo general son niños que prefieren vivir en la calle que en su casa en la que son víctimas de la violencia; viven en grupos organizados jerárquicamente en los que es frecuente la inhalación de colas por sus efectos sedantes y por disminuir el sueño y el hambre
• Víctimas de los conflictos armados. Según datos de los organismos de la ONU a finales de 1991 había 25 millones de niños desplazados o refugiados (cinco millones viviendo en campamentos de refugiados a causa de la guerra) y otros 12 millones han perdido su hogar. Por otro lado se calculaba hace tres años que al menos 200 mil menores de 15 años estaban enrolados en ejércitos.
• Secuestro y compra de menores. En México se habla de 20.000 niños anualmente secuestrados y vendidos a países del Norte (El Día). En la mayoría de los países de América Latina hay denuncias en este sentido. Tres son las causas principales: adopción ilegal, trasplante de órganos y prostitución infantil.
• Desnutrición. Según el Programa Mundial de Alimentos, más de 200 millones de niños menores de 5 años no crecen adecuadamente debido a carencias nutricionales. Los datos de mortalidad infantil en cada país nos pueden dar una idea.
• A nivel de educación, reconocía la UNESCO, la década de los ochenta fue desastrosa para la educación: dos terceras partes de los más de cien países del Sur estudiados registraron un descenso en el gasto por alumno y en la mitad de ellos disminuyó la proporción de niños matriculados en enseñanza primaria. El servicio de la deuda y los programas de ajuste estructural obligan al recorte de los gastos sociales, entre ellos los educativos. Por otro lado podríamos preguntarnos qué tipo de educación se ofrece a los niños.
5. Ayudar a los jóvenes a encontrar un sentido a sus vidas y no contentarnos solamente con ofrecer servicios, por más importantes que estos puedan ser. Pero esto solamente será posible si nosotros mismos tenemos un norte en nuestra propia vida, y me parece, que éste no puede ser otro que el de la finalidad de nuestra asociación: poner los medios de una salvación integral, cuerpo y alma, en el servicio educativo de todos los jóvenes.
En este sentido, Gustavo Gutiérrez en un artículo titulado "Dónde dormirán los pobres" publicado en Perú en diciembre de 1996, afirmaba: El tiempo presente nos hace ver la urgencia de algo que puede parecer muy elemental: dar sentido a la existencia humana. Diversos factores concurren para debilitar o desvanecer los puntos de referencia que hacen que las personas de hoy, tal vez en particular los jóvenes, vean con dificultad el porqué y el para qué de su vida. Sin esto, entre otras cosas, la lucha por un orden social más justo y la solidaridad humana pierden energías y carecen de mordiente.
En mi Carta Pastoral de este año que ha sido extendida a toda la Familia Lasaliana en uno de los últimos Cahier de la MEL, compartía algunos testimonios que me parece importante recordar hoy. El primero es del ex-secretario general de la ONU Dag Hammarskjöld, que nos relata la invitación que transformó su vida: en algún momento, de hecho respondí “SÍ” a Alguien o a Algo, y a partir de esa hora estuve convencido de que existir tiene sentido y que, por tanto, mi vida de autoentrega tenía una meta.
Responder así le otorgó a Hammarskjöld una dirección a su vida. De hecho lo condujo a la cruz y a la muerte. Lo mismo pasó con Ita Ford, religiosa de Maryknoll, que laboró entre desplazados de guerra en El Salvador en 1980. Poco antes de morir, Ita le escribió a su sobrina, de dieciséis años en Estados Unidos: Espero que llegues a encontrar aquello que dé sentido profundo a tu vida. Algo por lo que valga la pena vivir - tal vez aún morir -, algo que te anime, que te entusiasme, que te haga seguir adelante. No te puedo decir lo que puede ser. Eso te toca a ti descubrirlo, elegirlo, amarlo (Dean Brackley, Una vocación para mi tribu: solidaridad, ST Revista de Teología Pastoral, Julio-agosto 2003).
Hoy más que nunca son ciertas aquellas iluminadoras palabras del Vaticano II: Podemos pensar con razón, que la suerte futura de la humanidad está en manos de aquellos que sean capaces de transmitir a las generaciones venideras, razones para vivir y para esperar (GS 31).
Sabemos que el mundo actual no facilita el descubrimiento de lo que pueda dar a la vida humana un sentido profundo. Hoy se valora más lo intrascendente, que nos encierra en nuestro aquí y ahora y en lo inmediato y agradable; la diversión del momento, constituye un valor absoluto que nos exime de búsquedas vitales; el tener se ha convertido en un fin último y el relativismo y la indiferencia forman parte de nuestro bagaje cultural. Y, desgraciadamente, también sabemos que aún en aquellas partes del mundo en donde la religión sigue siendo un valor socialmente reconocido, se dan dos situaciones preocupantes. Por una parte un divorcio entre fe y vida, o lo que es peor, el fundamentalismo religioso que lleva a justificar en nombre de Dios todo tipo de terrorismo.
6. Comprometernos en favor del ecumenismo y del diálogo interreligioso que nos permitan caminar juntos en la construcción de un mundo más humano, conscientes de que más allá de nuestras tradiciones, historia, cultura, aspiraciones, todos somos hijos e hijas del mismo Creador, formamos parte de la misma familia y estamos llamados a participar en la construcción del Reino de Dios, en el cual todos nos reconoceremos como hermanos y hermanas.
Me parece que las raíces más profundas del diálogo interreligioso, para nosotros cristianos, están en el Evangelio y en la enseñanza, libertad y praxis de Jesús. Para Él el mandamiento principal es amar a Dios y al prójimo. Para Él al final de la vida se nos juzgará sobre el amor: Tuve hambre y me dieron de comer, sed… (Mt. 25). El diálogo más allá de las diferencias religiosas nos debe llevar a construir un mundo donde todos puedan ser y sentirse hijos e hijas de Dios; hermanos y hermanas entre sí y a tener una atención del todo particular por los pobres y los que sufren. En una palabra a construir juntos el Reino de Dios a base de acogida, perdón, humildad, cercanía, ternura, solidaridad, compasión y misericordia.
Debemos reconocer al Espíritu que sopla en donde quiere y no sabemos de dónde viene y adónde va. (Jn. 3, 8) y estar abiertos a cuanto de noble y bueno nos ofrecen otras personas y otras religiones. No se trata ciertamente de caer en el relativismo y pensar que todo vale. Nuestro aporte lo hacemos desde Cristo a quien seguimos y con quien queremos conformarnos. No se trata de decir que todas las opiniones son verdaderas, sino, que todas las religiones en las que se busca sinceramente a Dios y están abiertas a las necesidades del prójimo, sobre todo si es pobre y necesitado, son caminos que conducen a Él. Cuando se busca en la religión la unión y experiencia de Dios, ésta se traduce siempre en un impulso a darse y a entregarse a sí mismo en favor de los demás. En este sentido podemos casi afirmar que fuera de la fraternidad no hay salvación.
El diálogo interreligioso nos abre posibilidades enormes que unos y otros juntos podemos afrontar. Por ejemplo: promover y fomentar dicho diálogo y el diálogo entre las culturas evitando lo que se ha llamado el choque de las civilizaciones; el comprometernos con la paz y la no violencia; crear redes de solidaridad y trabajar por un orden internacional más justo y por aquellos que van quedando excluidos; defender la vida humana y la de la naturaleza; ser testigos de los valores trascendentes y éticos.
7. Promover una renovación educativa que potencie el sentido de comunidad y fraternidad, tan lasaliano, frente al individualismo y la masificación; que nos comprometa en la lucha contra la pobreza; que promueva una educación para la justicia, la paz, la solidaridad y la tolerancia y que finalmente permita la formación de personas libres y justas. Una renovación educativa que debe ir a más allá de lo meramente gerencial o del reforzar el inglés y la computación.
La renovación educativa nos debe llevar a ejercitar una doble mirada. Una, hacia el pasado para preguntarnos cuál fue la intuición original que hizo nacer nuestro Instituto y otra hacia un presente, que se abre a un futuro incierto, para ver cómo hoy en el mundo encarnamos con esa intuición que fue nuestro núcleo generador.
Juan Bautista de La Salle no pretendió otra cosa que poner los medios de la salvación, una salvación integral que abarca las distintas dimensiones humanas, al alcance de los jóvenes especialmente de aquellos que se encontraban más alejados de ella. Ésta ha sido la motivación fundamental que ha animado a nuestro Instituto, con sus más y sus menos, a lo largo de estos últimos tres siglos de la historia humana. Por eso toda presencia auténticamente lasallista debe vivir un triple movimiento: estar atenta a la realidad, dejarse conmover ante las necesidades que el mundo juvenil nos presenta y buscar con creatividad caminos transformadores.
En segundo lugar es necesario situarnos en el momento histórico que hoy vivimos. Momento particularmente significativo que experimentamos no tanto como una época de cambios sino como un cambio de época. La situación mundial está marcada por un número considerable de tendencias y acontecimientos. Entre otros, los conflictos de carácter étnico, racial y religioso, el crecimiento económico mundial y la expansión de los mercados con sus grandes contrastes, la tecnología informativa, los grandes problemas relacionados con la pobreza…
El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en sus últimos informes anuales nos habla de cómo cada vez más la pobreza tiene cara de niño y de niña, de cómo aumentan los índices de repetición y deserción en las escuelas primarias de muchos países, de cómo el desempleo juvenil se convierte en moneda corriente. Esto se traduce en que una gran parte de la población juvenil quede fuera del sistema educativo y del mercado laboral.
Conclusión: Como Instituto internacional y como Familia Lasaliana estamos llamados a no encerrarnos en nuestro pequeño horizonte sino a sentirnos parte de un organismo que nos abre el corazón a las dimensiones del mundo. La Regla de los Hermanos nos presenta sin ambages este objetivo que trasciende todo tipo de fronteras, sean éstas de tiempo o de espacio: “Este Instituto, atento sobre todo a las necesidades educativas de los pobres que aspiran a tener conciencia de su dignidad de hombres y de hijos de Dios e intentan que se la reconozcan, crea, renueva y diversifica sus obras, según las necesidades del Reino de Dios” (R.11). Este es el reto que hoy tenemos, que da sentido a nuestra misión y que estimula nuestra creatividad evangélica.
Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría
Superior General
TEATRO SOLIDARIO
Los interesados en asistir se tienen que comunicar por mail aquí o telefónicamente al 4374-0033 para coordinar la entrega de la tarjeta.
22 noviembre 2009
TEXTOS: "EXAMEN ANTE EL TESTIGO DE LA VERDAD"
Aquí van los textos para seguir interiorizando la Palabra, semana a semana. Un abrazo amigo.
Precisamente, Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono:«¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.
«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.
Pero Jesús añade a continuación algo muy importante: «Soy rey...y he venido al mundo para ser testigo de la verdad» Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad», introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.
Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si se mantienen fieles a mi Palabra... conocerán la verdad y la verdad los hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.
Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos. ¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el "Testigo de la Verdad"? ¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús? ¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza? ¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?
José Antonio Pagola.
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
Colabora con el "testigo de la verdad". Pásalo.
21 noviembre 2009
PACTO LASALLISTA POR LA INFANCIA Y LA JUVENTUD
15 noviembre 2009
TEXTOS "CONVICCIONES CRISTIANAS"
Queridos amigos:
Hermano Genaro.
Seguían recordando con amor y con fe las palabras de Jesús. Eran su alimento en aquellos tiempos difíciles de persecución. Pero, ¿cuándo podrían comprobar la verdad que encerraban? ¿No se irían olvidando poco a poco? Pasaban los años y no llegaba el Día Final tan esperado, ¿qué podían pensar?
El discurso apocalíptico que encontramos en Marcos quiere ofrecer algunas convicciones que han de alimentar su esperanza. No lo hemos de entender en sentido literal, sino tratando de descubrir la fe contenida en esas imágenes y símbolos que hoy nos resultan tan extraños.
Primera convicción. La historia apasionante de la Humanidad llegará un día a su fin. El «sol» que señala la sucesión de los años se apagará. La «luna» que marca el ritmo de los meses ya no brillará. No habrá días y noches, no habrá tiempo. Además, «las estrellas caerán del cielo», la distancia entre el cielo y la tierra se borrará, ya no habrá espacio. Esta vida no es para siempre. Un día llegará la Vida definitiva, sin espacio ni tiempo. Viviremos en el Misterio de Dios.
Segunda convicción. Jesús volverá y sus seguidores podrán ver por fin su rostro deseado: «verán venir al Hijo del Hombre». El sol, la luna y los astros se apagarán, pero el mundo no se quedará sin luz. Será Jesús quien lo iluminará para siempre poniendo verdad, justicia y paz en la historia humana tan esclava hoy de abusos, injusticias y mentiras.
Tercera convicción. Jesús traerá consigo la salvación de Dios. Llega con el poder grande y salvador del Padre. No se presenta con aspecto amenazador. El evangelista evita hablar aquí de juicios y condenas. Jesús viene a «reunir a sus elegidos», los que esperan con fe su salvación.
Cuarta convicción. Las palabras de Jesús «no pasarán». No perderán su fuerza salvadora. Han de de seguir alimentando la esperanza de sus seguidores y el aliento de los pobres. No caminamos hacia la nada y el vacío. Nos espera el abrazo con Dios.
José Antonio Pagola.
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
Difunde la esperanza cristiana. Pásalo.
14 noviembre 2009
08 noviembre 2009
TEXTOS: "CONTRASTE"
Queridos amigos: Aquí van los textos de la semana. Que la Palabra los acompañe en todo lo que viven. Un abrazo amigo.
La crítica de Jesús a los escribas es dura. En vez de orientar al pueblo hacia Dios buscando su gloria, atraen la atención de la gente hacia sí mismos buscando su propio honor. Les gusta «pasearse con amplios ropajes» buscando saludos y reverencias de la gente. En la liturgia de las sinagogas y en los banquetes buscan
«los asientos de honor» y «los primeros puestos ».
Pero hay algo que, sin duda, le duele a Jesús más que este comportamiento fatuo y pueril de ser contemplados, saludados y reverenciados. Mientras aparentan una piedad profunda en sus «largos rezos » en público, se aprovechan de su prestigio religioso para vivir a costa de las viudas, los seres más débiles e indefensos de Israel según la tradición bíblica.
Precisamente, una de estas viudas va a poner en evidencia la religión corrupta de estos dirigentes religiosos. Su gesto ha pasado desapercibido a todos, pero no a Jesús. La pobre mujer solo ha echado en el arca de las ofrendas dos pequeñas monedas, pero Jesús llama enseguida a sus discípulos pues difícilmente encontrarán en el ambiente del templo un corazón más religioso y más solidario con los necesitados.
Esta viuda no anda buscando honores ni prestigio alguno; actúa de manera callada y humilde. No piensa en explotar a nadie; al contrario, da todo lo que tiene porque otros lo pueden necesitar. Según Jesús, ha dado más que nadie, pues no da lo que le sobra, sino «todo lo que tiene para vivir».
No nos equivoquemos. Estas personas sencillas, pero de corazón grande y generoso, que saben amar sin reservas, son lo mejor que tenemos en la Iglesia. Ellas son las que hacen el mundo más humano, las que creen de verdad en Dios, las que mantienen vivo el Espíritu de Jesús en medio de otras actitudes religiosas falsas e interesadas. De estas personas hemos de aprender a seguir a Jesús. Son las que más se le parecen.
José Antonio Pagola.
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
Los pobres nos evangelizan. Pásalo.
06 noviembre 2009
REUNION DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE COMUNICACION EN ROMA
01 noviembre 2009
TEXTOS: "CREER EN EL CIELO"
Aquí van los textos para interiorizar la Palabra. Ojalá nos acerque más a lo que vivió Jesús. Un abrazo en El.
Creer en el cielo es para mí resistirme a aceptar que la vida de todos y de cada uno de nosotros es solo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándome en Jesús, intuyo, presiento, deseo y creo que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el deseo de vida, de justicia y de paz que se encierra en la creación y en el corazón da la humanidad.
Creer en el cielo es para mí rebelarme con todas mis fuerzas a que esa inmensa mayoría de hombres, mujeres y niños, que solo han conocido en esta vida miseria, hambre, humillación y sufrimientos, quede enterrada para siempre en el olvido. Confiando en Jesús, creo en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Por fin podré ver a los que vienen en las pateras llegar a su verdadera patria.
Creer en el cielo es para mí acercarme con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, minusválidos físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión y la angustia, cansadas de vivir y de luchar. Siguiendo a Jesús, creo que un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total. Escucharán las palabras del Padre: Entra para siempre en el gozo de tu Señor.
No me resigno a que Dios sea para siempre un "Dios oculto", del que no podamos conocer jamás su mirada, su ternura y sus abrazos. No me puedo hacer a la idea de no encontrarme nunca con Jesús. No me resigno a que tantos esfuerzos por un mundo más humano y dichoso se pierdan en el vacío. Quiero que un día los últimos sean los primeros y que las prostitutas nos precedan. Quiero conocer a los verdaderos santos de todas las religiones y todos los ateísmos, los que vivieron amando en el anonimato y sin esperar nada.
Un día podremos escuchar estas increíbles palabras que el Apocalipsis pone en boca de Dios: «Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis de la fuente de la vida». ¡Gratis! Sin merecerlo. Así saciará Dios la sed de vida que hay en nosotros.
José Antonio Pagola.
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
Contagia la esperanza cristiana. Pásalo.
27 octubre 2009
IN MEMORIAM HERMANO LUIS COMBES
El Instituto Pastoral de la Adolescencia invita a compartir la Celebración de la Misa por la Pascua del Hno. Luis Combes presidida por el Cardenal Jorge Bergoglio.
El oficio religioso se celebrará el miércoles 4 de noviembre a las 19 hs. en la Capilla del Colegio De La Salle, Riobamba 650, CABA.
25 octubre 2009
TEXTOS: "CURARNOS DE LA CEGUERA"
Continuamos publicando los textos de José A. Pagola que nos envía el Hno. Genaro Sáenz de Ugarte.
No es difícil reconocernos en la figura de Bartimeo. Vivimos a veces como «ciegos», sin ojos para mirar la vida como la miraba Jesús. «Sentados», instalados en una religión convencional, sin fuerza para seguir sus pasos. Descaminados, «al borde del camino» que lleva Jesús, sin tenerle como guía de nuestras comunidades cristianas.
¿Qué podemos hacer? A pesar de su ceguera, Bartimeo «se entera» de que, por su vida, está pasando Jesús. No puede dejar escapar la ocasión y comienza a gritar una y otra vez: «ten compasión de mí». Esto es siempre lo primero: abrirse a cualquier llamada o experiencia que nos invita a curar nuestra vida.
El ciego no sabe recitar oraciones hechas por otros. Sólo sabe gritar y pedir compasión porque se siente mal. Este grito humilde y sincero, repetido desde el fondo del corazón, puede ser para nosotros el comienzo de una vida nueva. Jesús no pasará de largo.
El ciego sigue en el suelo, lejos de Jesús, pero escucha atentamente lo que le dicen sus enviados:«¡Ánimo! Levántate. Te está llamando». Primero, se deja animar abriendo un pequeño resquicio a la esperanza. Luego, escucha la llamada a levantarse y reaccionar. Por último, ya no se siente solo: Jesús lo está llamando. Esto lo cambia todo.
Bartimeo da tres pasos que van a cambiar su vida. «Arroja el manto» porque le estorba para encontrarse con Jesús. Luego, aunque todavía se mueve entre tinieblas,
«da un salto» decidido. De esta manera «se acerca» a Jesús. Es lo que necesitamos muchos de nosotros: liberarnos de ataduras que ahogan nuestra fe; tomar, por fin, una decisión sin dejarla para más tarde; y ponernos ante Jesús con confianza sencilla y nueva.
Cuando Jesús le pregunta qué quiere de él, el ciego no duda. Sabe muy bien lo que necesita: «Maestro, que pueda ver ». Es lo más importante. Cuando uno comienza a ver las cosas de manera nueva, su vida se transforma. Cuando una comunidad recibe luz de Jesús, se convierte.
José Antonio Pagola
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
Anima a otros a salir de la ceguera. Pásalo
22 octubre 2009
HNO. LUIS FRANCISCO COMBES IN MEMORIAM
Aclaración: solicitamos hacer click sobre la imagen para ver el contenido.El Hno. Luis cumplió en los útimos años diversas funciones en el Distrito Argentina-PAraguay: fue Director de la Escuela San José de Florida, Rector del Colegio San José de Flores, Rector del Instituto Pastoral de la Adolescencia (IPA), Coordinador de publicaciones en la Editorial Stella y Profesor en la Escuela Técnica de Campo Gallo.
Guardamos los mejores recuerdos de su paso por el IPA, esperando estar a la altura de las circunstancias para continuar con su legado.
Compartimos, a modo de homenaje, un texto del Hno. Fermín Gaínza.
Recuerdo que una vez en Ecuador te definí diciendo a mis Hermanos que eras un Lasallano insumergible sobreviviente de unos cien naufragios.
Un corazón inquieto desde niño para seguir a Cristo, soportando moldes viejos que un día ayudarías a lanzar por el aire hechos pedazos.
Un corazón inquieto desde joven viviendo en tu colegio el entusiasmo de los albores de la acción católica formando a tus alumnos y empuñado el "gladius" salvador de la Palabra del Señor que mostraba para el laico caminos nuevos para construir una iglesia con aires renovados.
Luchador incansable para hacer de la escuela un espacio para el diálogo de la ciencia y la fe, en que cada cual se sintiera en su hogar, poniendo el grano de su arena en la mezcla y la semilla de su vida en el surco esperanzado.
Aunque el tiempo pedía un mundo nuevo, no fue fácil la lucha: a cabezazo limpio, fuiste agrietando viejos muros, rompiendo viejas puertas para el paso.
No todo fue beber copas de gloria: apuraste la copa del fracaso.
Pero en cada naufragio resurgías con la misma sonrisa, parpadeando, como un pirata hurgando el horizonte con tu calidoscopio emborrachado.
Y descubrías para tus proyectos entusiastas de nuevo nuevos campos: la ciencia, la liturgia, la oración, la catequesis juvenil y el canto, la lectura insaciable, las tijeras incansables de hormiga que juntando hojas y hojas compone sus folletos, sus revistas y afiches y ese fardo de carteles y libros para dar instrumentos de lucha a tus hermanos.
"Canto vida" llamaste a un cancionero: "Hombre vida" sería tu retrato.
Ahora que vas entrando a un puerto nuevo con tu cargado barco octogenario, es bueno etenernos un momento y festejar fraternalmente un rato.
Y bendecir a Dios que te condujo por caminos tan duros y variados, y que supo sacarte del apuro tan Luis Combes, tan fresco, tan humano.
Hno. Fermín Gaínza – Córdoba, junio 2000.
18 octubre 2009
TEXTOS: "NADA DE ESO ENTRE NOSOTROS"
Continuamos publicando los textos de José A. Pagola que nos envía el Hno. Genaro Sáenz de Ugarte.
Queridos amigos:
Feliz Día de la Madre... con la Palabra que educa el corazón! Un abrazo amigo.
Hermano Genaro.
Camino de Jerusalén, Jesús va advirtiendo a sus discípulos del destino doloroso que le espera a él y a los que sigan sus pasos. La inconsciencia de quienes lo acompañan es increíble. Todavía hoy se sigue repitiendo.
Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo, se separan del grupo y se acercan ellos solos a Jesús. No necesitan de los demás. Quieren hacerse con los puestos más privilegiados y ser los primeros en el proyecto de Jesús, tal como ellos lo imaginan. Su petición no es una súplica sino una ridícula ambición: «Queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Quieren que Jesús los ponga por encima de los demás.
Jesús parece sorprendido. «No saben lo que piden». No le han entendido nada. Con paciencia grande los invita a que se pregunten si son capaces de compartir su destino doloroso. Cuando se enteran de lo que ocurre, los otros diez discípulos se llenan de indignación contra Santiago y Juan. También ellos tienen las mismas aspiraciones. La ambición los divide y enfrenta. La búsqueda de honores y protagonismos interesados rompen siempre la comunión de la comunidad cristiana. También hoy. ¿Qué puede haber más contrario a Jesús y a su proyecto de servir a la liberación de las gentes?
El hecho es tan grave que Jesús «los reúne» para dejar claro cuál es la actitud que ha de caracterizar siempre a sus seguidores. Conocen sobradamente cómo actúan los romanos, «jefes de los pueblos» y «grandes de la tierra: tiranizan a las gentes, las someten y hacen sentir a todos el peso de su poder. Pues bien, «Ustedes, nada de eso».
Entre sus seguidores, todo ha de ser diferente: «El que quiera ser grande, sea el servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos». La grandeza no se mide por el poder que se tiene, el rango que se ocupa o los títulos que se ostentan. Quien ambiciona estas cosas, en la Iglesia de Jesús, no se hace más grande sino más insignificante y ridículo. En realidad, es un estorbo para promover el estilo de vida querido por el Crucificado. Le falta un rasgo básico para ser seguidor de Jesús.
En la Iglesia todos hemos de ser servidores. Nos hemos de colocar en la comunidad cristiana, no desde arriba, desde la superioridad, el poder o el protagonismo interesado, sino desde abajo, desde la disponibilidad, el servicio y la ayuda a los demás. Nuestro ejemplo es Jesús. No vivió nunca «para ser servido, sino para servir». Éste es el mejor y más admirable resumen de lo que fue él: SERVIR.
José Antonio Pagola.
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS.
Vive sirviendo. Pásalo.
15 octubre 2009
PREMIAN A LA ESCUELA SECUNDARIA LA SALLE DE GONZALEZ CATAN CON EL PREMIO COMUNIDAD A LA EDUCACION
La iniciativa en Bariloche promueve la participación de los jóvenes. Foto: Escuela Jaime de Nevares.Un proyecto cordobés que quiere estimular el uso de nuevas tecnologías en la enseñanza de la matemática y en particular en la resolución de problemas; una iniciativa de Misiones que revaloriza, mantiene y difunde aspectos de la cultura Mbya Guaraní; una audiencia que pretende instalar en Bariloche un mecanismo de participación ciudadana en el que los jóvenes puedan ser escuchados y se conviertan en protagonistas del mejoramiento de su ciudad y una experiencia que trabaja para bajar los índices de repitencia y de abandono escolar de los estudiantes en un secundario de González Catán fueron las cuatro prácticas ganadoras.
Con el apoyo de Banco Galicia y la Fundación OSDE y la colaboración de Cimientos, Ashoka y Arte Vivo, el concurso premia proyectos de todo el país que mejoren la calidad educativa de chicos en situación de vulnerabilidad social. Cada una de las cuatro escuelas ganadoras recibirá 30.000 pesos y un video documental, cuya realización estará a cargo de Arte Vivo. Se pueden conocer todas las propuestas en www.fundacionlanacion.org.ar/premio.
El jurado estuvo integrado por la directora de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), Claudia Romero; la directora académica del Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (Clayss), Nieves Tapia; el presidente de la Fundación Gente Nueva, Gustavo Gennuso; el presidente de la Fundación Carolina de la Argentina, Guillermo Jaim Etcheverry, y el periodista Mariano de Vedia, editor de la sección Cultura de LA NACION.
El proyecto de escolarización de preadolescentes de la escuela primaria Nº 337, de El Bolsón; la práctica "Atención a la diversidad", del Colegio Madre Teresa, de San Fernando, y el Grupo Teatro Danza "Aprender a volar", de la Escuela de Educación Especial Nº 2, de Resistencia, recibieron menciones especiales. Ganadores
"No te dividas ni seas resto, vení, sumate y multiplicarás" es el proyecto de la Escuela Cura Brochero, en Córdoba, que trabaja en el desarrollo del pensamiento lógico y la matemática.
"Para plasmar la voz de mi pueblo" es la experiencia del Instituto Aborigen Bilingüe Takuapi Nº 1113, de Misiones. Se ocupa de una problemática de las escuelas aborígenes: la inexistencia de material bibliográfico en el idioma materno y la dificultad de la expresión oral y escrita.
La Audiencia Pública Juvenil "Por una mayor participación" pertenece a la escuela Don Jaime de Nevares, de Bariloche, Río Negro, y busca incrementar el protagonismo de los jóvenes en propuestas de desarrollo comunitario.
"Ni uno menos" es la práctica de la Escuela La Salle de González Catán, en La Matanza, para resolver el fracaso escolar, la repitencia y la deserción escolar.
En cifras
Prácticas: se recibieron 224 experiencias de escuelas que trabajan para la inclusión.
Región centro: de allí proviene el 66% de los proyectos recibidos. La mayoría son de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
NEA: sigue con el 12,5% de las prácticas, mientras que son del NOA el 6,5% y el 5,8% de la Patagonia.
Urbanas: lo son el 79% de las experiencias. El 21% corresponde a escuelas rurales.












